La fatiga

Hoy en la mañana fuimos de compras al centro comercial y me llamó la atención una marca de ropa deportiva, cuyas etiquetas para ropa tenían una leyenda en letra cursiva, que decía “Derrotando a la Fatiga”. Esto se me hizo ciertamente ingenioso, además de cierto, ya que aunque muchas veces se nos olvida, el ejercicio es excelente para combatir la fatiga.

La fatiga es una condición que sigue a las personas del siglo XXI tan cerca como nos sigue nuestra sombra, ya que el modo de vida de las sociedades occidentales es uno que llena el tiempo y lo desborda con las actividades con las que nos ganamos la vida.

Muchas veces estamos fatigados sin siquiera saberlo, posiblemente porque nuestro propio cuerpo sabe que no nos puede informar con fuerza, ya que simplemente no tenemos esa opción.

Hemos de saber que la fatiga no solo proviene del trabajo, sino que puede provenir de muchos lugares, aunque lógicos, muchas veces no vemos la raíz del problema, lo que lo hace aún más grande.

Una de las mayores fuentes de fatiga es simplemente la deshidratación. Debido a que gran parte de nuestro cuerpo está hecho de líquido, es necesario introducir líquido constante para que nuestros sistemas fluyan adecuadamente, para cumplir todas las funciones que tienen que cumplir.

Cuando el cuerpo carece de suficiente líquido, le pasa como le pasaría a una máquina a la cual no se le ha puesto aceite, algo que nunca termina bien.

Cuando nuestro cuerpo carece de líquidos, todos los sistemas pierden fluidez y se entorpecen, lo que causa que nuestros sistemas funciones más lento, del modo en que funcionan cuando estamos dormidos, es por eso que cuando nuestro cuerpo siente este cambio, la maquina corporal siente que tiene que dormir y por ende causa fatiga.

Otro asunto muy importante y responsable de mucha de nuestra fatiga es la condición y calidad del aire, ya que el aire es oxígeno y el oxígeno es vida.

Cuando un individuo vive en una ciudad donde el aire es contaminado, simplemente rendirá mínimo un 20% menos de lo que lo haría en una situación de aire limpio.

Por esta misma razón, es muy importante, si es que queremos evitar la fatiga, que no hagamos uso de tabaco de ningún modo, ya que el tabaco causa lo mismo que en aire contaminado y peor, debido a que el tabaco tapa nuestras arterias y no permite que el oxígeno pase además de obstruir el flujo adecuado del tejido sanguino a su vez llegando al mismo punto principal que es el entorpecimiento de los sistemas.

Finalmente, otro gran detonador de la fatiga es la depresión, misma que pudo haber sido influida por las cualquiera de las causas anteriores o por fallas químicas en el tejido cerebral.