Ejecuciones

Hace una semana terminé un diplomado en medicina general, impartido por los médicos militares en el Campo Marte, un curso verdaderamente interesante, ya que aunque el diplomado fue en medicina general, se enfatizó mucho en heridas traumáticas, como aquellas producidas por armas de fuego de todo tipo.

Muchas personas, quienes nunca han visto a un cadáver tras haber sido ejecutado por un impacto balístico, podrían pensar que el arma de fuego causa un daño tremendo en el físico de la víctima, cuando en realidad pocas son las veces que realmente es así, con decirles que muchas veces el cuerpo de una persona esta visualmente mucho más afectado después de un buena pelea en un bar que después de haber sido impactado por un proyectil.

Esto es debido a que los calibres que se utilizan en las calles, si bien son fuertes, no son lo suficientemente altos para reventar el cuerpo de la víctima como lo haría una escopeta, una bazuca, una mina o un impacto de fuego de artillería, cuyo impacto efectivamente mutila el cuerpo, como animales en la carnicería.

Cuando una víctima es impactada por una bala, muere por dos simples razones:

  • Un órgano se daña internamente
  • El cuerpo se desangra

Cuando la víctima muere debido a un órgano vital dañado, la escena es aún menos impactante, ya que se encontrará solo un pequeño orificio en su cuerpo y algo de sangre derramada, pero nada más.

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Cuando la víctima muere por motivo de desangramiento, el impacto visual es mucho más amargo, debido a que sus cinco litros de sangre estarán esparcidos por todo el lugar y puede ser una escena más fuerte(todo esto es cuando no se conoce a la víctima, de lo contrario todo es traumante).

No obstante, hay casos en los que el cadáver puede estar destruido aunque se haya utilizado una pistola de bajo calibre, esto es cuando se otorga a la víctima un tiro de gracia mal dado.

El tiro de gracia se llama así porque en teoría la víctima no siente absolutamente nada al momento de la ejecución, cae muerto inmediatamente; sin embargo, no siempre es así, ya que aunque para muchos el tiro de gracia puede parecer como una operación muy básica, no lo es así muchas veces para el verdugo.

Cuando un verdugo o un asesino pierden la calma al momento de jalar el gatillo su mano, puede temblar de una manera pronunciada, lo que puede conducir a que el tiro no sea en la nuca, sino unos centímetros más arriba, donde la cabeza puede explotar tras el impacto.

Otro tipo de herida traumática fatal que se da mucho en la calle es la herida de cuchillo o picahielos, un método de ejecución mucho más cruel, aunque al momento la víctima no siente mucho el dolor, ya que el individuo estará anestesiado por la adrenalina; sin embargo, éste también podrá morir desangrado o por disrupción de tejido vital.

En general, el diplomado con las fuerzas armadas fue muy interesante.

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